Casi sin hacer ruido y sin avisar,
empezamos a ver los preparativos
de un concierto privado para los
medios de prensa desplazados a
Wacken.
Aparecen unos chicos (con chica
al bajo, como Marky Ramone) y
sin darnos tiempo a preguntarnos
nada, descargaron un semi reci-
tal lleno de matices del mejor
punk, fusionado con un rock
brioso y desgarrado.
No he vuelto a saber nada de
ellos, pero no me disgustaron.
Comentario
|