Los "Motör" y WACKEN

forman una simbiosis perfecta.

Los años pasan y pasan y no se

entiende el festival de Wacken

sin ellos. Son una religión, mal

que le pese a algún "gurú"

periodista patrio, acabado en

"esa"

Su concierto, cono siempre, sus

mejores temas, su ausencia de

luz perpetua y parece mentira

que con tan poco, consigan

tanto. Yo, aún me lo sigo pre-

guntando año tras año.


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