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EMPEROR o
la oscuridad,
muy esperados y seguidos con
devoción en su concierto. A ca-
ballo entre las idas y venidas
por los distintos escenarios
me tocó verlos desde lejos, he
de reconocer que no son de mis
favoritos, pero vi casi todo
su actuación y, si obviamos su
estatismo, cumplieron con
lo que se espera de ellos. Su
black metal, inconfundible para
sus seguidores, partiendo des-
de las bases más clásicas de
discos como " At the nightside
eclipse" o " IX Equilibrium",
hasta trabajos más experi-
mentales como "Prometeus".
Acabaron con un final muy
propio de ellos. (Fotografías...
difícil, difícil captarlos)
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