Recién llegados de Wacken,

inasequibles al desaliento, los

 bardos se pusieron en marcha,

 de nuevo. La avanzadilla

(moi, ma famille  et Héctor)

 un día antes y el grueso

de la tropa al día siguiente, que

dicho sea, llegaron hechos unos

"zorros".

Lo pasamos bien, francamente

 bien.

No tuvimos tiempo ni para ver el

famoso "árbol".

Un saludo especial para Jesús,

 José

y nuestra hija "adoptiva".

 

LOS BARDOS